Sergio Navarro, fundador Sifup en Revista FÚTBOL

“Éxito del 62’ sirvió para que se tomara en cuenta al futbolista”

El líder de la selección mundialista y fundador del Sifup, recordó los inicios del organismo sindical a la vez que le otorgó importancia al logro deportivo como génesis de una transformación profunda.


“Antes los dirigentes no nos pescaban para nada. Cuando jugamos el Mundial, por ejemplo, sólo nos informaron cuánto nos iban a pagar por partido ganado, pero nosotros no estábamos preocupados de eso, lo único que nos importaba era jugar”, comenta el capitán del seleccionado con mejor rendimiento en la historia del balompié criollo, que dentro de su currículum muestra orgulloso el acta de la constitución de la primera directiva del Sindicato de Futbolistas, en 1964, documento en el que aparece como director.

Pese a la importancia que le da a su participación en el origen de la entidad, Navarro reconoce el trabajo ajeno de dos compañeros que también estuvieron en el logro planetario del 62’. “Sería un sinvergüenza si me arrogara un mérito como fundador. Yo me saco el sombrero por Hugo Lepe y Mario Moreno, ellos se jugaron literalmente sus carreras y dieron la pelea hasta el final. Si el futbolista está hoy mucho más resguardado, eso se lo debe a estos dos señores.”

“AMENAZARON CON DEJARNOS FUERA DE LA SELECCION”

Si bien la primera huelga de juga­dores data de 1957, recién en 1965 fue cuando los futbolistas rentados pudieron festejar la creación de un organismo que los representara. En el transcurso de ese período, se respi­raban los últimos años de una época donde había un desequilibrio grosero entre “patrones” y trabajadores. “No se nos veía como tales”, explica Nava­rro. En el acta de la primera directiva fechada en 16 de noviembre de 1964 aparecen cuatro jugadores del plan­tel mundialista de 1962 que se que­dó con el tercer lugar: su presidente, Hugo Lepe; secretario, Mario Moreno; tesorero, Manuel Astorga y; el propio Sergio Navarro, como director. “Hubo una campaña tremenda para que no se formara el Sindicato. Incluso hubo amenazas para dejarnos fuera de la selección”, revela.

Si bien en el contexto de la cita planetaria con sede en Chile se esta­ba generando el Sifup, los conflictos y el poco conocimiento de parte de los jugadores hizo que pocos se compro­metieran. Al final, lo deportivo termi­nó encausando y colaborando con los objetivos sindicales. “El éxito del 62’ sirvió para que nos tomaran en cuen­ta. Antes las decisiones se imponían y no teníamos voz ni voto”, explica.

Sobre el origen y la directiva inicial, los recuerdos marcan una relación muy tirante entre la agremiación y los direc­tivos. “En esos tiempos, los que lide­raban eran jugadores activos, entonces más expuestos estaban a que les pasara algo. De hecho a Mario Moreno llegó un momento en que no lo contrató nadie. Le pasaron la cuenta, nunca se pudo comprobar, pero hubo un acuerdo entre los dirigentes para no contratarlo.”

Tras repasar parte del camino que finalizó con el reconocimiento legal del Sindicato de Futbolistas Profesionales de Chile -el 6 de abril de 1965– el capi­tán del mítico elenco dirigido por Fer­nando Riera comenta sobre lo avanza­do en cuanto a la protección laboral. En el intertanto recuerda el homenaje entregado por la actual directiva gre­mial, que en la pasada Gala del Fútbol lo reconoció junto a Manuel Astorga en su calidad de fundador de la entidad. Una oportunidad valiosa donde ambos emblemas aprovecharon de compartir con jugadores actuales.

REALIDAD PARALELA

“El cambio ha sido tan grande, por­que en esa época trabajábamos para vivir y el fútbol era una ayuda para vivir mejor. Entonces éramos personas prácticamente normales, comunes y corrientes, que tenían un mejor pasar. Teníamos cierta fama por el deporte, pero eso no se reflejaba en lo econó­mico”, explica.

Si bien varios de los recuerdos de­portivos del living de su casa hacen referencia a la selección chilena, la es­cuadra del “Ballet Azul” también tiene un espacio privilegiado a la hora de la conversación y en algunas de las imá­genes de su gloriosa carrera. Siempre muy informado, como lo muestran dos periódicos sobre la mesa del comedor, da su punto de vista sobre los juga­dores que llegan a la elite, hablando justamente de su Universidad de Chile. “Imagínate a Angelo Henríquez, firmó ahora con el Manchester United un contrato millonario, a los 18 años. Va a volver un en un año más habiendo ga­nado mucha plata. Yo creo que eso es bueno, es plata bien ganada, pero si no estás preparado todo eso te perjudica.”

Según el líder mundialista, los gran­des precios y salarios, generan dis­torsión y llevan a los futbolistas a una realidad paralela. “Ellos viven en otro mundo, no es el mundo real que vivi­mos en Chile. En la época de nosotros no había un mundo irreal. No critico que tengan plata, pero por el hecho de ganar tanta plata no tienen el compro­miso que tuvimos nosotros”, señala.

Lejos de criticar sin contrapeso, el mundialista reconoce méritos y pone como referencia a un jugador avezado a la altura de Iván Zamorano y Marcelo Salas. “El caso de David Pizarro es un ejemplo para los que están partiendo, por el profesionalismo y las buenas de­cisiones que ha tomado durante toda su carrera”.

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